Ir a la portada

"Toda teología es política" (Juan Bautista Metz, en "Dios y tiempo: Nueva teología política")

 

info@cristianismoypolitica.com
Aborto
Clic aquí si desea saber qué significa el logo

Paz

La paz, lo mismo que la justicia, son requisitos de vida para el cristiano, es decir, ellas se requieren para alcanzar el Reino de los Cielos (Rm 12, 18; Mt 5, 9).

Para Santiago, para cosechar paz hay que cultivarla con cuidado (St 3, 18), lo que significa que la búsqueda de la paz requiere políticas reales (St 2, 15-16).

El primer paso para la paz es la paz con Dios, mediante la entrega y la conversión. ¿Cómo puede entonces alcanzarse la paz si lo que se busca es la paz del mundo, no la de Dios (Fil 4, 4-9)? Decía Jesús:

"Les dejo la paz, les doy mi paz. La paz que yo les doy no es como la que da el mundo. Que no haya en ustedes angustia ni miedo." (Jn 14, 27)

¿Cuál es la diferencia? La paz de Dios no es simplemente que no haya guerra, tampoco plegarse como corderos a las intenciones de otros para lograrla ( Mt 10, 16; ver también Rm 16, 17-19) o usar la maldad para tal propósito (Is 57, 20-21), sino que exista bienestar material y espiritual, salud y armonía, pues allí están los mejores bienes (Salmo 85, 12-13). Eso explica que cuando uno le desea la paz a alguien, está literalmente deseándole lo mejor. Cuando las personas son sanadas por Jesucristo, El las despide en paz (Mc 5, 34). Este concepto de paz es difícil de aceptar para los que no están con Dios, en particular porque no quieren tener nada que ver con El o creen que la promesa de paz de Jesús es para un futuro indeterminado, siendo que es una promesa que se cumple ahora (Lc 19, 7-10). Cuando los ángeles van a anunciar el nacimiento de Jesús a los pastores en el campo, proclaman (citado según la traducción de la Biblia de Jerusalén):

"Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace " (Lc 2, 13)

Eso significa paz ("eirene", la traducción al griego de "shalom") para los hombres que ama el Señor, pues ella es fruto del Espíritu Santo (Ga 5, 22), por lo cual quien no acepta el Espíritu no la tendrá.

El concepto bíblico de paz supone estabilidad, buenas relaciones tanto entre los estados como entre los individuos, de manera que cuando en política se busca la paz, es preciso tener presentes todas las dimensiones del término; de hecho, detrás del concepto "shalom" está la idea de completitud e integralidad. En el Antiguo Testamento era usual que los verdaderos profetas entraran en conflicto con los falsos profetas, aquellos que parecían prometer paz pero en realidad les preocupaba más el aspecto político, que la creación de un verdadero ambiente de paz (Ez 13, 22).

Si el ser humano no sabe qué es la paz, ¿cómo va a encontrarla? Pero especialmente hay que preguntarse: si no se está con Dios, ¿cómo va a encontrarse la verdadera paz? La respuesta es simple: no lo harán (Jr 14, 13-14); en su lugar, fundarán todo en alianzas basadas en intereses mezquinos y pasajeros (Jr 6, 13-15).

El cristiano, entonces, no puede aceptar la búsqueda de la paz sino es la de Cristo, o sea íntegra, como fruto del Espíritu y dentro del seguimiento a Dios.

 

Sexualidad
Uniones homo
Equidad
Al Cesar lo que es del Cesar

 

 

"El derecho a escoger libremente las opciones espirituales de cada uno se deriva directamente de la libertad de conciencia, es fundamental e inalienable y tiene por consecuencia la función estatal de tutelar la libre práctica de los actos externos en los cuales se refleja la convicción religiosa." (Sent. T-602 de 1996, Corte Const.)